Aprendí a soltar lo que nunca se movió por mí

Aprendí a soltar lo que nunca se movió por mí

¿Por qué no me quieres? Siempre pensé que, si era buena, si me portaba bien desde pequeña, me acabarían queriendo. Creí que si perdonaba, aceptaba, soportaba y justificaba, el amor, por sí solo, haría que los demás cambiasen. Me he dejado la piel explicando a quien no...